Club "Isabel la Católica"

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Nuestra Comarca siempre se ha distinguido por la generosidad y el apoyo a los necesitados. “El Club Isabel la Católica” nació cuando un grupo de damas laguneras deseosas de dar ayuda, decidieron unir esfuerzos para lograrlo.

En un día de octubre de 1956 en la casa de la familia Fernández Torres, ubicada en las avenidas Juárez y Calzada Colón Coincidieron todas ellas y platicando acordaron reunirse, realizando juntas mensuales y aportando una pequeña cuota para así poder comenzar a llevar a cabo su noble labor. Para ello, invitaron a otras damas a colaborar y así la primera junta del Club se llevó a cabo en la casa de la señora Manola de la Torre de Suárez, y contó con las asistencia de las señoras Maria Luisa Suárez de Calvete, Nena de Montauriol, Isabel Gastanga de Maíz, Consuelo M. de Iriarte y María de Millar entre otras. La anfitriona sugirió el nombre de “Isabel la Católica ”, ya que ellas o sus maridos eran de nacionalidad española.

Acordaron una cuota de 5.00 pesos al mes y se sugirieron algunas instituciones de beneficios a las cuales podrían ayudar; por unanimidad, se eligió a la Beneficencia Española. Trabajarían en la ropería bordando y cosiendo la ropa de cama. Hay que recordar que en el Sanatorio Español existía un pabellón donde residían españoles solos y enfermos.

La directiva la formaban tres personas, quienes citaban para las juntas y cobraban las cuotas. Las reuniones se realizaban cada mes, se levantaba un acta y se registraban los pagos. La presidenta se hacía cargo de los fondos reunidos y en cuanto era suficiente, se compraba la tela y se seguía el proceso de coser y bordar las sábanas y toallas. Además se compraban charolas para alimentos, vajillas y cuchillería. A fin de año regalaban un costal de azúcar a la Casa del Anciano y otro a la Casa del Niño. El día de los Santos Reyes llevaban churros y chocolates para la delicia de los niños, además de un juguete.

Las reuniones crearon grandes lazos de amistad que han prevalecido a través de los años y la satisfacción de ayudar al prójimo les daba ánimo para seguir adelante con su labor. El número de socias creció y fue preciso un lugar más amplio para las juntas. Pidieron a sus maridos que les prestaran el local del Centro Español (que era el lugar donde ellos se reunían) para realizar ahí sus juntas. Las madres comenzaron a llevar a sus hijas, y aún hoy muchas de las nietas de esas primeras socias pertenecen y han sido presidentas del Club.

Cada año cambia la directiva , sin embargo, durante los seis primeros, la señora Manola de Suárez ocupó este cargo debido a su dinamismo. Era creativa, trabajadora y tenaz. Tenía un gran carisma y la confianza plena de todas las socias colaboradoras, quienes la estimaban mucho.

En 1963, la señora María Luisa de Fernández aceptó el puesto de presidenta. Las juntas empezaron a realizarse en el hotel Calvete, durante tres años. El 21 de febrero de 1964 falleció la señora Manola, causando gran tristeza a la comunidad y, por supuesto, a todas sus colaboradoras. En 1964 y 1965 fue presidenta la señora Guadalupe Gamboa de Iglesias. Durante 1966, 1967 y 1968 el cargo fue ocupado por la señora María Elena Fernández de Portilla. EN 1969 la presidenta, Marucha Fernández de Aparicio, realizó la primera rifa del hoy famoso Arcón Navideño que ser forma con aportaciones de las socias, de latería y vinos finos. Así cada año fueron ocupando el puesto distinguidas damas laguneras y, posteriormente, las hijas y nietas de algunas ellas lo han hecho con gran entrega y cariño.

Durante las fiestas de Covadonga, las “isabelas”, como cariñosamente las llaman, ponían el puesto de las tortas que eran muy famosas y sus socias donaban todo lo necesario para su preparación y así recolectar mas dinero.

Este club representa la generosidad y la lucha de la mujer lagunera por su comunidad. Algo que comenzó como un sueño de servicio, se ha convertido en una hermosa realidad de ayuda y sostenimiento del prójimo. Hoy en día los fondos forman una cantidad que se puede repartir y ayudar a muchos más. Varias instituciones de beneficencia, además del Sanatorio Español, entre ellas la Casa del Anciano, el Centro Lagunero de Audición y Lenguaje. la Casa de la Madre Lola , el Seminario de Torreón, la Casa de Jesús, el Centro de Educación Especial, la Casa Iñigo , la Casa Cuna , etcétera, son beneficiadas cada año. El club realiza eventos como bingos, desfiles de modas, rifas, recetarios, (para los cuales las socias comparten sus mejores recetas) y no hay nada que detenga el crecimiento de esta institución. Las personas que la forman siempre han estado dispuestas a realizar cualquier esfuerzo con el fin de brindar apoyo a los mas necesitados, cuyo espíritu y unidad son los cimientos sobre los cuales se sostiene y crece, para extender y seguir sirviendo, ellas dan e testimonio de que el bien realizado en beneficio de los demás trae consigo grandes satisfacciones y una alegría duradera al comprobar los resultados en la región lagunera.

“Filántropos de la Laguna ”

José León Robles de la Torre


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